¿Cuál es la historía del Corte Inglés?

Los orígenes de Ramón Areces

Ramón Areces Rodríguez, fundador de El Corte Inglés, nace en el pueblo de Grado (Asturias) en 1904, en una humilde familia de agricultores con escaso patrimonio. Con apenas quince años se embarca rumbo a Cuba, donde un tío materno suyo le ofrece un puesto de recadero en los más famosos almacenes de La Habana, llamados El Encanto.

Ramón Areces carecía prácticamente de formación, puesto que apenas fue a la escuela en sus primeros años. Sin embargo, en Cuba, gracias a su empleo y a algunos viajes que hizo durante los años veinte por Estados Unidos y Canadá, aprendió las técnicas comerciales de Estados Unidos, basadas en la agresividad y la diversificación.

La fundación de El Corte Inglés

Vuelve a España en 1934, donde por 900 euros compra una pequeña sastrería situada en la calle Carmen de Madrid. El comercio se llamaba El Corte Inglés. Éste es el origen del actual grupo empresarial, que en 2002 facturó 13.000 millones de euros y dio empleo a unas sesenta mil personas.

Vida personal y rivalidad empresarial

En 1942, Ramón Areces se casa con Victoria González Arroyo, con la que no tiene descendencia, y que fallece en 1962 tras una larga y penosa enfermedad. Las amarguras sentimentales hicieron que el empresario se volcara absolutamente en los negocios, donde su rival, Pepín Fernández, le había tomado una tremenda ventaja: en 1960, Galerías Preciados facturaba considerablemente más que El Corte Inglés.

Sin embargo, a partir de los años setenta, empezó a apartarse paulatinamente del mundo de los negocios, debido a la muerte de la mujer a quien amaba, Esther Romero de Joseu, viuda de Koplowitz, y a una hemiplejía. Ambas circunstancias le envejecieron abruptamente. A pesar de ello, siguió asumiendo las grandes decisiones estratégicas en El Corte Inglés y no dejó de impulsar su última obra, la Fundación que lleva su nombre.

Ramón Areces fallece el 30 de julio de 1989, sin descendientes directos, dejando una de las fortunas personales más inmensas de España. De acuerdo con su testamento, la Fundación Ramón Areces es la heredera universal de todos sus bienes, con lo cual pasa a convertirse en el accionista principal de todo el grupo empresarial.

La competencia con Galerías Preciados

Por entonces, un primo suyo, José Fernández Rodríguez, se instala en el sector textil con Sederías Carretas, en la madrileña calle de Carretas, base de lo que luego sería la empresa Galerías Preciados. Así se inicia una competencia entre ambos que duraría décadas, hasta que Galerías Preciados es finalmente integrada en 1995 por el propio El Corte Inglés.

La sucesión

El sucesor de don Ramón es Isidoro Álvarez Álvarez, sobrino en segundo grado del propio Areces. Isidoro llevaba trabajando en la empresa desde 1953 (por entonces tenía dieciocho años). En 1959 ya era consejero, en 1966, consejero director general y el 1 de agosto de 1989 es nombrado presidente de El Corte Inglés y de la Fundación Ramón Areces.

Proceso de crecimiento

Desde su fundación, El Corte Inglés, S.A., y posteriormente el grupo empresarial, ha seguido un espectacular proceso de crecimiento que le ha llevado a situarse en la actualidad en el líder del sector (grandes y medianas empresas de distribución). Es una de las mayores empresas del país por cifra de ventas y está entre las diez primeras empresas a nivel mundial, por detrás de las grandes cadenas de distribución norteamericanas y europeas.

El proceso de crecimiento de El Corte Inglés se inicia con el desarrollo de los centros comerciales a partir de los años sesenta. En esa década se inaugura el segundo centro en Barcelona, hasta llegar a los 70 en 2003. Entre ellos hay que incluir los nuevos centros y tiendas especializadas que se abrieron a partir de 1996 y procedían de la antigua Galerías Preciados. A partir de los años ochenta, comienza el desarrollo de los centros de Hipercor, hasta llegar a un total de 30 centros en 2003.

Diversificación estratégica

Por otro lado, la creación de INDUYCO y Móstoles Industrial, que originariamente sólo tiene por finalidad contribuir a las necesidades de los grandes centros. En un principio desarrolló una estrategia de integración vertical y posteriormente una diversificación relacionada con el desarrollo individual de las nuevas empresas.

En julio de 1995 se produce un hecho destacable en la vida de la empresa: la compra de los activos de Galerías Preciados. Dos son los motivos que llaman la atención: en primer lugar, representa la adquisición de su tradicional enemigo y competidor y, en segundo lugar, es la primera vez que la empresa acomete un proceso de crecimiento externo a gran escala.

De igual forma, El Corte Inglés se ha introducido en otros sectores a través de filiales para aprovechar su capacidad comercial o para externalizar servicios internos existentes, como es el caso de Viajes El Corte Inglés, Seguros El Corte Inglés, Videcor o Bricor.

En resumen, un proceso de diversificación que se puede catalogar de concéntrica, donde aparecen tanto negocios relacionados con la actividad principal, como no relacionados con la misma, pero donde se aprovechan unas potencialidades básicas de la empresa para asegurar los nuevos negocios que van surgiendo en distintos campos y sectores.

Cultura empresarial y valores

Este proceso de crecimiento es el resultado de unos valores y unos principios de gran arraigo en el grupo empresarial que desde el inicio introdujo Ramón Areces y que su equipo directivo ha sabido mantener y desarrollar.

Es un estilo de dirección basado en la eficacia y la responsabilidad, con un número reducido de componentes en el equipo directivo, con una cierta descentralización operativa por áreas funcionales y actividades específicas de la empresa. El grupo directivo se basa en la profesionalidad, la relación humana, la confianza personal y la lealtad a la organización, además de una vinculación del personal hacia los objetivos de la empresa, no sólo a través de la internalización individual de los principios, valores y normas de comportamiento que la organización exige a sus miembros, sino también por una serie de ventajas adicionales que se les ofrecen.

Entre las ventajas, cabe citar un adecuado sistema remunerativo, así como los descuentos en las compras o créditos sin recargo alguno. Todo esto va acompañado de una política de formación del personal, y en su caso promoción, que cuenta con dos instituciones propias: el Instituto de Estudios profesionales, para cursos de carácter técnico o profesional y el Centro de Estudios Universitarios Ramón Areces, para acceder a la universidad y a distintas carreras universitarias.

Tanto las políticas como el estilo de dirección se basan en un personal eficiente, motivado y responsable que han configurado una cultura que responde desde hace años a estos lemas: compromiso con el cliente, máxima seriedad, eficacia administrativa e innovación permanente de servicios y procedimientos.

Alfonso Gutiérrez

Alfonso Gutiérrez

Emprendedor tech con 18+ años creando software empresarial.