Crea una empresa de software, olvida las start-up

Los dos mayores tiranos del mundo: la casualidad y el tiempo.

(Johann Gottfried)

Vivimos en la época de la comida rápida, del aprendizaje de idiomas en 10 minutos, hacerte rico en 12 meses, perder peso en 7 días, conseguir abdominales en 4 semanas; en esta época existen las empresas fast-food, las denominan Start-up y también están de moda.

Me resulta curioso: cuanto más longevos somos, más rápido queremos que todo suceda. Nos venden los milagros de tiempo y, como inocentes, caemos una y otra vez en esas estupideces que te prometen el éxito instantáneo en cualquier aspecto de tu vida.

¿Sabes qué?

Si quieres comer bien, prueba un asado argentino que tardan 5 horas en preparar a fuego lento; si quieres aprender un idioma, vete 3 años a vivir al país donde lo hablen; si quieres ser rico, prepárate para trabajar como un cabrón el resto de tu vida; si quieres perder peso, sal a correr todos los días y come sano... Deja de perder tiempo con quimeras que te prometen resultados con poco tiempo y esfuerzo, porque es lo mismo que jugar a la lotería: su porcentaje de éxito es muy bajo.

Un buen árbol tarda en crecer...

startup-grow

Ver gráfico del ciclo de crecimiento

Vender a empresas lleva tiempo

Si vendes software a empresas, olvídate de un pelotazo en pocos meses: simplemente no sucederá. Las empresas tienen unos periodos de maduración grandes. Fíjate en las empresas de moda en crecimiento rápido —Google, Facebook, Twitter, Instagram...—: todos son servicios de internet dirigidos al mercado de consumo. El mercado empresarial es lento en maduración; se necesita mucho tiempo y esfuerzo para ir ganando cuota de mercado y clientes.

Al principio será duro

Los primeros años serán duros: no tendrás clientes, no tendrás producto y tendrás muchos gastos. Es la ley de las empresas de software. Crear un buen software te llevará entre 5 y 10 años, y el tiempo no se puede comprar: da igual cuántos programadores pongas, ni cuántos recursos; un niño necesita un tiempo de gestación de 9 meses. El software, como el buen vino, necesita 10 años para llegar a su punto exacto de sabor, madurez y color.

Con el tiempo todo llega

Como el buen vino, como el buen asado argentino, al final, cuando tu producto esté maduro, tu empresa también lo estará: las suscripciones pagarán tus nóminas, empezarás a crecer rápido, tu departamento comercial cumplirá sus cuotas y los clientes estarán satisfechos con tu producto. Crea empresas pensando en 20 años, deja de jugar a la lotería esperando el retorno rápido. Prepárate para la aventura de tu vida.