5 cosas que las empresas de software tienen que aprender de los niños

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Los niños no tienen pasado que les perturbe ni futuro que les preocupe; ellos solo viven el presente, esa es una de las valiosas cosas que se olvidan al crecer.

1. Cambio diario

Cuando somos niños, lo único constante es el cambio. No nos asusta; todo lo contrario, nos gusta. Las empresas tienden a resistirse a los cambios y, cuanto más grandes, más se apoltronan. El cambio es evolución, avance, y los éxitos hacen que las empresas se vuelvan conformistas.

2. Curiosidad

Los niños se fijan, preguntan, tienen una enorme curiosidad por todo lo que les rodea. Cuando crecemos creemos saberlo todo y la curiosidad se duerme.

3. No darle demasiadas vueltas a las cosas

A veces la ignorancia es buena: cuando le das muchas vueltas a las cosas se convierte en parálisis por análisis. Si piensas mucho todo lo que vas a hacer, al final no haces nada. Un niño no piensa mucho, siente, hace y simplemente vive.

4. Equivocarse

La cultura del "no fallo", del no poder equivocarse, del miedo al fracaso mata la innovación. En la tierra de los adultos una equivocación es una crucifixión y así nos va. En la tierra de los niños no hay miedo, no hay prejuicios ni culpa.

5. Soñar

La imaginación, la capacidad de crear sueños despierto, es algo que tenemos muy desarrollado en nuestra infancia y que con los años se duerme. Los sueños son lo más maravilloso que te puede pasar en la vida. ¡Despierta y sigue soñando!