La aplicación ya es estable, ahora toca salir a venderla.
Me encanta jugar al fútbol, soy uno de esos miles de futbolistas frustrados que tan solo llegó a jugar en categorías inferiores porque no era suficientemente bueno para aspirar a algo más. Del fútbol me gusta meter goles y jugar al ataque, defender es aburrido, presionar es para otros, quiero crear juego no destruirlo. Ahora que soy adulto me doy cuenta que cualquier gran equipo defiende igual que ataca y que el Barca de Guardiola era un equipo que presionaba y robaba balones como ninguno. Si quieres tener un buen equipo hay saber defender primero para luego atacar.
1. No me gusta vender, sólo pienso en programar
En el software me pasó lo mismo que el fútbol, me encanta crear programas, analizar la problemática, diseñar formularios, crear la base de datos, crear, hacer que lo que pienso funcione y además solucione un problema real. La tarea de la venta siempre queda para un segundo plano o para los comerciales, eso no es para mi. Si no piensas en vender es como si no pensaras en defender, un equipo que no defiende es un equipo mediocre, una empresa que no piensa en vender es una empresa mediocre.
2. En los buenos equipos todos defienden
Desde que empiezas a programar, desde el día 1, desde el día -5, antes de la primera línea de código hay que empezar a pensar cómo vamos a vender, ¿a quién? ¿cómo? ¿cuándo? La venta de un producto empieza con la concepción del producto que vamos a poner en el mercado, no vale lo típico, cuando el programa esté estable empezaré a venderlo. ¿Qué tal? Cuando meta goles empezaré a pensar en defender.
3. Si defiendes bien el éxito está cerca
Nunca entendía por qué los equipos de Mourinho ganaban, por qué Italia siempre nos ganaba, por qué productos de software mediocres se vendían y grandes productos de software quedaban en el olvido. Si un equipo de fútbol defiende bien tiene la primera piedra del empate ;), si una empresa sabe vender software tiene bastantes opciones de sobrevivir. Estoy harto de ver grandes programadores, grandes productos, grandes creativos que no salen adelante porque no piensan que la venta sea necesaria. Para sobrevivir hay que vender y hay que cambiar el chip desde el día 1.