La muerte del portátil en el software empresarial

Llevo más de 15 años viajando con un portátil a cuestas. La bolsa del portátil me acompañó en aviones, balsas, coches, motos, trenes, barcos y, por supuesto, andando. Durante estos 15 años lo que fue variando fue el tamaño y el peso de los portátiles, pero la mecánica de viaje siempre fue la misma.

¿Qué está cambiando?

¿Cuál es la innovación discontinua que se está produciendo?

Me encuentro en un viaje que terminará en las montañas de Virginia, en Mountain Institute, y es la primera vez que no me acompaña una de mis bolsas de portátil. En este caso me acompaña mi tablet, de apenas unos 700 gramos de peso, que cabe en un bolso de mi maleta de la ropa: el mismo dispositivo con el que me orienté por las calles de Hong Kong usándolo mientras caminaba o estaba en el metro.

El tablet canibalizó a mi portátil

El tablet canibalizó a mi portátil, y lo ha logrado en solo unos meses de uso. Con el tablet puedes llegar a trabajar de verdad, a sentirte que no te falta nada y que tienes todo lo que necesitas cuando no estás en la oficina. Introducir pedidos, revisar ventas, seguir la facturación: todo es trabajable con los tablet, desde la palma de tu mano.

Los próximos años veremos una transición hacia el tablet: un dispositivo de mano, de menos peso, menos tamaño, mayor autonomía y pensado para la Movilidad Empresarial.