Después de un mal momento siempre viene uno bueno: no conoceríamos los buenos momentos si no hubiéramos pasado por los malos. El éxito y el fracaso, como el bien y el mal, son las dos caras necesarias de la vida. Esta es una breve reflexión para no decaer en los momentos difíciles.
Ayer me llegó por Twitter este vídeo que me hizo pensar que todos tenemos buenos y malos momentos, pero nunca sabríamos de los primeros si no experimentamos de los segundos. El bien y el mal son necesarios para vivir, lo mismo que el éxito y el fracaso: la indiferencia es la peor de las emociones.
Cuando te caes, sólo puedes levantarte; cuando te critican, sólo puedes aprender; cuando te equivocas, sólo puedes acertar; cuando lloras, sólo puedes reír; cuando acabas, sólo puedes empezar.
Porque, en el fondo, eso es la vida: una montaña rusa de subidas y bajadas. El vídeo merece la pena y anima a no decaer, a seguir hambriento, a luchar cada mañana porque tus sueños se cumplan.
Dedicado a las personas que, por una cosa o por otra, están viviendo malos momentos.