Hace dos semanas que no escribo, los viajes, las emociones y las decisiones no han dejado tiempo ni energía para el Blog. Las últimas dos semanas han supuesto posiblemente el mayor aprendizaje de los últimos 10 años, todo condesado y enlatado en catorce intensos días. Casualmente el día 18 de Noviembre se publicaba una entrevista que había concedido hablando sobre el Fracaso en el error positivo. Cuando en poco tiempo tienes que tomar muchas decisiones a las que no estás acostumbrado cometes cientos de errores, de pequeños fracasos, eso si, cada uno de ellos es una aprendizaje único, vital e inolvidable. El significado de la palabra fracaso nos trae a nuestra cabeza mensajes como no tener éxito, frustrarse, tener resultado adverso, no llegar a buen fin. Se piensa que el fracaso y el éxito son palabras antagónicas que no pueden ir de la mano de la misma persona. El éxito y el fracaso están tan cercanos que no deberían separarse en dos términos. El fracaso es el camino hacia el éxito. - ## 1.- Del fracaso al éxito sólo hay un centímetro Cuando era un guaje jugaba en un equipo de fútbol, un día el entrenador me dio una lección que nunca olvidaré. Este entrenador tuvo la suerte de haber compartido banquillo con Diego Armando Maradona cuando Diego jugó un año en el Sevilla, entonces le pregunté: - ¿Qué diferencia a Maradona de los demás jugadores? - Un centímetro -me respondió- entonces miró mi cara de asombro, esperó unos segundos y continuó. - Diego le pega al balón un centímetro más abajo o más arriba que los demás. Eso hace que vaya a la escuadra o que se vaya fuera. Del fracaso al éxito sólo hay unos pequeños centímetros de diferencia. Para llegar al punto exacto tienes que probar (fracasar) una y otra vez hasta que encuentres el punto justo. No he conocido a ningún buen jugador de fútbol que no haya errado miles de tiros a fútbol antes de enchufarlas en la escuadra. - ## 2.- La suerte del éxito El fracaso es un paso anterior al éxito y todo lo que se salga de ahí es, como el burro, tocaste la flauta por casualidad. En los negocios siempre se busca que suene la flauta, el pelotazo, el gran acierto, que suene la flauta. Todo lo demás parece que no vale. Lo que no nos paramos a mirar es que las grandes empresas no se hacen en un año, se necesitan años de errores, de equivocaciones para tener éxito. Al fracaso no hay que temerlo, hay que amarlo, entenderlo, comprenderlo y extraer la fuente de conocimiento que existe en cada uno de ellos. La sabiduría la da el fracaso, no los libros, no los blogs, los humanos sólo aprendemos de lo que hemos vivido. Está claro que un libro nos puede enseñar a pegarle mejor a un balón, pero al final señores hay que pegarle y mandarla al anfiteatro para saber que se siente. - ## 3.-El aprendizaje El fracaso no es el problema, lo realmente importante es cómo reaccionas antes tu fracasos, cómo los afrontas, qué lecciones extraes. Lo grande de un fracaso es volver a levantarte y volver a tirar a portería aprendiendo que podemos mejorar de lo anterior. De cada fracaso, de cada error, se sacan conclusiones básicas, se aprende. Cuánto más grande es el fracaso, más se aprende, porque el recuerdo emocional que se nos queda grabado es mayor. Tardamos más en olvidarlo por lo tanto el aprendizaje es mayor. Todo el mundo fracasa, los mayores triunfadores de la historia tienen una vida plagada de fracasos y errores. Entonces, si todo el mundo fracasa, ¿Qué diferencia a unos de otros? - ## 4.-¿Cómo reaccionas ante el fracaso? Lo primero y básico ES RECONOCERLO. Nos cuesta mucho ver nuestros errores porque nunca los identificamos, la culpa es del compañero, la empresa, el país y sino de la mierda de mundo en el que vivimos. Tendemos a buscar culpables de nuestros fracasos en todos los sitios posibles menos en el único efectivo, NOSOTROS MISMOS. ¿Qué será más fácil? que cambie yo o conseguir cambiar al compañero, la empresa, el país y el mundo en el que vivimos. Además si analizamos las cosas cuando realmente cambiamos nosotros cambiamos el mundo que nos rodea. Cuando lo reconoces, lo miras, piensas en él, analizas porque ha ocurrido, te preguntas: ¿Qué debo hacer la próxima vez? ¿Cómo puedo evitarlo? ¿Cómo mejorar? ¿Qué tengo que cambiar en mí? - ## 5.-El fracaso y la sociedad El problema real del fracaso es que es un problema de educación y sociedad. Lo vemos cada día en periódicos, TV y radio. Los errores son pagados con castigos, con culpables. La gente se ríe de los que fracasan, de los que lo intentan, de los que tratan de hacer cosas. Por eso existe miedo a emprender y hacer cosas. Nuestros padres nos castigaban cuando hacíamos algo mal, realmente el aprendizaje que obteníamos era "No volver a hacerlo, no volver a intentarlo". Cuando alguien fracasa lo más probable es que sus amigos y familiares le digan la famosa frase española "Ya te lo avisé". Si un equipo de fútbol pierde un partido, si un partido político se equivoca, si una empresa mete la pata, al día siguiente es crucificado públicamente y cientos de personas dirán: "Ya se veía venir" "Esto ya lo decía yo" "A la calle". Si socialmente se valorara a la gente que trata de conseguir cosas y no se les martirizara, las cosas serían diferentes. Por tanto debemos darnos cuenta de que no existe tanta diferencia entre el éxito y fracaso. Que al éxito se llega con mucha práctica de fracasos previos y rara vez por causalidad. Para llegar al éxito debemos de aprender antes de nuestros fracasos y para aprender de ellos hay que reconocerlos previamente. No nos dejemos llevar por el tópico social de que el fracaso es malo sino por la realidad de que el El fracaso es el único camino hacia el éxito. Escrito con la sabiduría que da el fracaso.