
Está totalmente relacionado con el trabajo, con la cultura de las personas y de las organizaciones. Existen personas a las que no les gusta ver la empresa desde un punto de vista de colectivismo social: no se identifican con su empresa ni con sus compañeros, simplemente lo viven como etapas pasajeras de relación. Este tipo de personas cambian muchas veces de trabajo, de empresas y de compañeros, ya que esta es la raíz de su realidad. El trabajo no es una parte de su colectivo social y, si lo es, suele ser temporal.
La cultura de la empresa marca la diferencia
Depende también de la estrategia y de la cultura de la empresa: nos encontramos con empresas con alta rotación o con baja rotación. Depende mucho de los valores que transmitan a sus empleados y de lo que persigan.
- ¿Ven a los empleados como una parte fija de la compañía?
- ¿Buscan grupos de trabajo estables y perdurables en el tiempo, o transitorios y pasajeros?
Las personas y las organizaciones buscan entornos de individualismo o de colectivismo según sus expectativas.