Riesgo vs Rentabilidad

Página del Cantar de Mio Cid, el texto más antiguo de cierta extensión que existe en español medieval

Imagen vía Wikipedia.

Cuando una empresa va a realizar una nueva inversión o emprender un nuevo negocio, debe ponderar bien los riesgos y las oportunidades. Mi experiencia me dice que, cuanto más riesgo tiene un negocio, más posibilidades tiene de ser un buen negocio. Se debe ponderar el riesgo con el rendimiento.

Cuanto más riesgo, normalmente más rendimiento puede dar el negocio; también tenemos más riesgo de fracasar.

Clasificar los negocios producto-mercado

Normalmente, las empresas clasifican sus negocios producto-mercado en base a criterios de rentabilidad, riesgo y sinergia. Las empresas tienen oportunidades de entrar en nuevos productos-mercados, ya que su conjunto de actividades, capacidades y recursos aporta sinergias (positivas) para el desarrollo del nuevo producto-mercado. Normalmente se deben aprovechar estas oportunidades de entrar en nuevos mercados gracias a las sinergias que generan con lo que ya tenemos.

La rentabilidad como oportunidad principal

El rendimiento económico y la rentabilidad son la oportunidad más importante que tenemos que evaluar. Se puede medir desde varios puntos de vista: el margen bruto, la rentabilidad neta, la contribución por trabajador... Para mí, el margen neto es el que determina las mejores oportunidades, ya que indica la tasa de rendimiento frente al trabajo que debemos desempeñar.

En este punto es cuando hay que tomar decisiones, y el riesgo suele ser mayor en los negocios con grandes rentabilidades. Por tanto, estamos premiando la rentabilidad frente al riesgo: es lo que se denomina riesgófila.

El factor determinante

Se pueden analizar diferentes puntos de vista del riesgo —efecto en cartera, efecto escala—, pero al final lo que importa es cuánto estamos dispuestos a arriesgar por una buena rentabilidad. Ese es el factor determinante de la ponderación.