¿Qué puede aprender el software de otros sectores?

De cada libro puede aprenderse algo, aunque sea una palabra nueva.

Leo sobre estrategias, metodologías, empresas y líderes de empresas tecnológicas. Amo el software y me gusta leer de la materia. Existen libros de sectores que no tienen nada que ver con el software y que siento que se pueden aplicar perfectamente a nuestro mundo.

Este es el caso del imprescindible Principles de Ray Dalio, fundador de Bridgewater, uno de los mayores fondos de inversión que existe, que creó en 1975. Lo importante de esta empresa no es ¿qué hace?, sino ¿cómo lo hace? Me fascina su orientación al largo plazo y su liderazgo por valores.

De la lectura del libro Principles de Ray Dalio me llamó la atención la memo que escribió para Bridgewater en 1996, y que he traducido a mi manera.

La memo de Ray Dalio (1996)

No se trata de avanzar lentamente hacia un estándar moderado, se trata de trabajar como el demonio para alcanzar un estándar extraordinariamente alto y luego obtener la satisfacción que conlleva este tipo de logro.

Nuestro objetivo principal es la excelencia, más precisamente, la mejora continua: una empresa excelente que mejora constantemente en todos los aspectos.

Los conflictos en la búsqueda de la excelencia son algo terrible. No debería existir jerarquía basada en la edad o la antigüedad. El poder debe estar en el razonamiento, no en la posición del individuo. Las mejores ideas deben ganar, no importa de quién vengan.

La crítica (a uno mismo y a otros) es un ingrediente esencial en el proceso de mejora, aunque, si se maneja de manera incorrecta, puede ser destructiva. La crítica debe ser manejada objetivamente. No debería existir jerarquía para dar y recibir críticas.

El equipo, el trabajo en equipo y la intolerancia al bajo rendimiento son esenciales. Esto se refiere a:

  1. El conocimiento de las responsabilidades individuales que tiene cada uno para ayudar al equipo en los objetivos comunes.
  2. Voluntad para ayudar a los demás a alcanzar esos objetivos comunes; nuestros destinos están entrelazados.
  3. Debemos confiar los unos en los otros.
  4. Un rendimiento por debajo del estándar no puede ser tolerado en ninguna parte, porque nos dañaría a todos.

Las relaciones a largo plazo son gratificantes, eficientes y deberían ser construidas intencionadamente. La rotación de personal es un retroceso.

El dinero es un subproducto de la excelencia y no un objetivo. Nuestro objetivo primordial es la excelencia y la mejora continua, no hacer mucho dinero. Esto no quiere decir que deberías ser feliz con poco dinero, todo lo contrario: debes esperar ganar mucho dinero de tu trabajo excelente. Si trabajamos con esta filosofía, seremos productivos y estaremos bien financieramente.

Ray Dalio