
La estrategia funcional es la que define cómo se deben hacer las cosas en cada área de la empresa. Mientras la estrategia corporativa y la de negocio responden al qué, cuándo y dónde competir, la estrategia funcional baja al terreno: cómo utilizar y aplicar los recursos en cada función (producción, marketing, finanzas, etc.).
¿Qué es la estrategia funcional?
La estrategia funcional es la más cercana a la definición de procesos y acciones. Históricamente las compañías la han descuidado, dando mucha más importancia a definir qué quieren hacer; pero hay que darse cuenta de que la estrategia funcional es tan o más importante que la corporativa o la de negocio.
Debemos definir, usar y aplicar correctamente nuestros recursos según la estrategia corporativa y de negocio. Si la estrategia funcional no está bien definida y alineada con ellas, la empresa difícilmente saldrá adelante.
Tipos de estrategia funcional
Los principales tipos de estrategia funcional son:
- Estrategia de producción — cómo fabricar u operar de forma eficiente.
- Estrategia de I+D — cómo innovar y desarrollar nuevos productos.
- Estrategia de financiación — cómo obtener y asignar los recursos económicos.
- Estrategia de recursos humanos — cómo atraer, formar y retener al talento.
- Estrategia de comercialización (marketing) — cómo llegar al cliente y vender.
Ejemplo de estrategia funcional
Los tipos relevantes dependen de la estrategia corporativa y de negocio elegida. Si apuesto por una empresa tipo Call Center, mi estrategia funcional más importante será la de servicio de llamada, la de marketing o la de postventa: todo depende del enfoque estratégico de la compañía.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre estrategia corporativa, de negocio y funcional?
La corporativa decide en qué negocios estar; la de negocio decide cómo competir en cada uno; la funcional decide cómo ejecutar esa estrategia en cada área (producción, marketing, finanzas, RRHH, I+D).
¿Por qué es importante la estrategia funcional?
Porque es la que convierte la estrategia en acción real. Sin una estrategia funcional bien alineada, los planes corporativos se quedan en intención y no se ejecutan correctamente.