No es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita.
El sueño del buen programador es conseguir la felicidad del usuario en el software que desarrolla. Cuando empecé a programar, pensé que para conseguir la felicidad del usuario debería desarrollar todo lo que me pedía. Pero, en la vida, tener más cosas no quiere decir que seas más feliz; en software, tener más funcionalidad no quiere decir que el usuario sea más feliz.
1. Grandes empresas de software con poca funcionalidad
Instagram: vendida por 1.000 millones y con más de 100 millones de usuarios. (Comparar la web de esta empresa con la vuestra.)
Dropbox: valoración de 4.000 millones y más de 100 millones de usuarios.
Foursquare: valoración de 760 millones y 25 millones de usuarios.
Twitter: valoración de 8.000 millones y más de 500 millones de usuarios.
Estas empresas tienen en común softwares sencillos, usables y con poca funcionalidad, en muchos casos limitantes como el caso de Twitter (solo 140 caracteres).
2. Si haces caso a todo lo que te piden los usuarios, tendrás un frankenstein
Cuando empiezas a tener muchos usuarios, todos te pedirán funcionalidad imprescindible para poder trabajar.
Así me quedó una simple agenda después de 4 años desarrollando lo que los usuarios me pedían.
Como se puede observar, pestañas, botones y opciones por todos los lados. A continuación, la aplicación que está funcionando hoy día en V7 y que sustituye a la anterior programada en Velneo 6x.
Las imágenes hablan por sí mismas.
3. No preguntes a los usuarios de toda la vida
Si quieres saber el estado real de tu software, prueba con nuevos usuarios. Los usuarios que ya conocen tu software no son objetivos: ya lo conocen, quieren más funcionalidad. El baño de realidad se produce cuando ves usar tu software al usuario nuevo.


