Hace un poco, en la misión de un departamento de testeo de software, me encontré la siguiente afirmación: nuestra misión, probar el 100% de novedades e incidencias publicadas por desarrollo. Los diferentes libros de testeo de software que estoy leyendo te explican que nunca utilices términos de este tipo:
- Lo he probado todo.
- Ya está todo revisado.
- Nunca me falla.
- Está probado el 100%.
- El testeo está finalizado.
- La versión está lista para salir.
Cambia el lenguaje cuando hablas de test
Siempre hay que cambiar el lenguaje cuando se habla de test:
- Los casos que hemos probado funcionan.
- Están revisados los circuitos que hemos predefinido.
- Hasta donde he probado no falla.
El lenguaje es muy importante y NUNCA tendrás probada al 100% una aplicación: eso es imposible.
Cómo priorizar las pruebas
Cuando tienes que invertir tiempo en pruebas y test, debes priorizar. Estos son algunos ejemplos que te pueden ayudar a priorizar:
- Primero prueba todas las novedades y los bugs (esto es carne fresca para el tester).
- Testea las funcionalidades del core de tu producto. Prueba los aspectos críticos y más populares del producto (lo que más se usa).
- Testea lo que hace al producto ser lo que es.
- Testea las situaciones comunes usando datos y escenarios corrientes.
- Testea las partes que pueden afectar y dar mayores problemas a los usuarios.
Encontrarás los problemas importantes más rápido si conoces bien el producto, el hardware donde corre y el tipo de personas que usan tu software. Estudia bien tu caso para priorizar las pruebas.