Desde mi punto de vista aquí no hay duda: tanto para el cliente como para el proveedor en software, lo más interesante es el contrato mensual.
1. Gasto periódico
Cuando es una cuota mensual, se convierte en un gasto periódico que para la mayoría de las empresas es tratado como la luz, el agua o el teléfono.
2. Mejor 100 que 1.200
Creo que está claro que todos preferimos pagar 100 €/mes que 1.200 € de golpe. Es lo mismo, pero nuestro cerebro lo identifica de formas diferentes al ver las dos cantidades.
3. Pago lo que uso
El contrato anual trata de obligar al cliente a permanecer en el servicio al menos doce meses. El cliente quiere pagar por lo que usa: si permanece cinco meses con el servicio, paga cinco. La sensación de libertad hace más fácil la compra y la venta del producto.
4. Recibo bancario / PayPal
Evidentemente, la forma de pago debe de ser recibo bancario, bien por PayPal o por sistema tradicional. Si la forma de pago es otra, el sistema mensual no compensa. Las empresas aceptan domiciliación bancaria para importes pequeños mensuales, no para importes anuales grandes, en los que se prefieren formas de pago como la transferencia.
5. Evita renovaciones
Cuando tengo que pagar 1.200 €/año, quiero que me expliquen lo que me van a incluir en los siguientes doce meses. Si pago al mes no necesito pedir explicaciones: cuando no me gusta el servicio, me doy de baja en ese mes y se acabó.
6. Regulación de la tesorería
Cuando cobras mes a mes aprendes a regular tu economía. Si la mayoría de los ingresos del año te entran en enero, pues al final ¿qué haces? Gastarlo :). Estoy seguro de que si en las empresas pagaran anualmente, en noviembre y diciembre estaríamos la mayoría a dos velas. En algunas empresas americanas se paga semanalmente, y esto ayuda a que la gente se regule mejor en el mes.