El mundo del software está dividido en tres capas: personas, datos e interfaces que unen los dos mundos. Realmente desarrollamos software para que las personas accedan a datos, y la manera en la que las personas interactúan con su información son los interfaces.
Visto así, podemos pasar meses diseñando la estructura de datos de una aplicación y días formando a los usuarios, pero...
¿Por qué demonios le dedicamos cinco minutos a diseñar los interfaces que conectan nuestros datos con la gente que los usa?
