El control de la complejidad es la esencia de la programación. (Kernighan)
El software no se para, no descansa, sólo necesita un buen hardware sobre el que trabajar.
1.- Programa para que no necesite descansar. Crea software para dormir tranquilo, para que no te molesten los fines de semana. Si un software está bien diseñado no necesita descansar, no tiene que parar. Cuando estés programando piensa en que esa rutina se repetirá millones de veces, mientras duermes, mientras viajas, mientras vives. Que la rutina no te necesite para ejecutarse.
2.- Lo más complicado es hacerlo sencillo. Ya tengo el vdevelop abierto, ideas, nuevas funcionalidades me vienen a la cabeza sin parar. He tardado años en entender que la funcionalidad perfecta es la que descubres que no tienes que desarrollar. Los programadores somos como los borrachos en un bar, cuando un borracho está en un bar cree que necesita beber alcohol, cuando un programador se sienta delante de su programa cree que necesita añadirle funcionalidad.
3.- Programa para tu madre. Los programadores somos seres superiores que entendemos el lenguaje de las máquinas, inmortales, eternos pero resulta que tu software lo va a usar tu madre, entonces piensa en cómo lo haría ella no tú. Antes de diseñar lo que tienes que hacer, ponte en la piel del usuario que tendrá que usar tu programa.
4.- Copia, copia, copia y vuelve a copiar. Mi código es mejor, yo sé que soy el mejor, el superior en el reino de los elegidos, para qué voy a ahorrar miles de horas copiando el código que otros ponen a mi disposición. Inventamos el código abierto para reírnos del código ajeno. Si empezamos a valorar el código de los demás, empezaremos a disfrutar de esta apasionante profesión, nuestra vida será más fácil, más life is soft.