Diseña tu software no lo programes

La forma más segura de desarrollar una funcionalidad que sea fácil de usar y con menos bugs es hacer imposible que se pueda hacer de otra forma. Reduce las opciones de hacer las cosas: con ello reduces la posibilidad de incidencias y te aseguras de que estás desarrollando sencillo.

Diseña para que las cosas se hagan por un camino, que se hagan de forma natural, sin que el usuario tenga que pensar, tenga que analizar; simplemente que fluya. Cuando en un software hay que poner instrucciones (inserta aquí el dato, arrastra, el clip de Microsoft:) nos indica que está mal diseñado. Si está bien diseñado, el usuario sabe lo que tiene que hacer en cada momento.