Indios, vaqueros y mentiras de guardar

A mi abuelo le gustaban las películas de indios y vaqueros, esas en las que siempre hay buenos y malos. Yo, cuando era pequeño, a veces las veía con él y siempre había un bueno, un malo y una chica. Siempre querías que el vaquero matara al indio y que la chica se fuera con el bueno. Aún hoy día, las películas más taquilleras (Avatar) se siguen basando en lo mismo: en ganar al malo y llevarse a la chica.

Creo que esta parte de la educación, como otro ciento de miles de cosas, nos condiciona la vida. No hay buenos, no hay malos, no hay historias que acaben bien o mal; simplemente la vida pasa y la interpretamos como nos han enseñado.

En la crisis económica no paramos de buscar culpables: los políticos, los bancos, los americanos, los ricos. Siempre hay alguien que tiene la culpa de todo esto, porque nos han enseñado que siempre hay un malo de la historia y no es el bueno. ¿Fracaso? ¿Éxito? ¿Buenos? ¿Malos?

Hace años que pienso que no hay malos y buenos, sino puntos de vista, y ayer vi este vídeo que me encantó y reflexiona sobre todo esto.

Ver el vídeo en YouTube