
El acoso laboral, conocido asimismo como acoso moral y muy frecuentemente a través del término inglés mobbing ('acosar', 'hostigar', 'acorralar en grupo'), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador (es.wikipedia.org/wiki/Acoso_laboral).
Consecuencias psicológicas
Las consecuencias psicológicas serían: lento deterioro de la confianza en sí misma y en sus capacidades profesionales por parte de la víctima, proceso de desvaloración personal, desarrollo de la culpabilidad en la víctima, creencia de haber cometido verdaderamente errores, fallos o incumplimientos, somatización del conflicto, enfermedades físicas, insomnio, ansiedad, estrés, irritabilidad, hipervigilancia, fatiga, cambios de personalidad, problemas de relación con la pareja, depresión, inseguridad, torpeza, indecisión, conflictos con otras personas e incluso familiares.
Se trata de crear en el acosado una sensación de que está fuera del grupo y que, además, no vale como profesional ni como persona. La realidad que percibe el acosado es la de que está fuera del grupo social, no sólo del de la empresa; cuando el mobbing avanza, se ve fuera del mundo, no sólo del entorno social de su empresa. Esa es la razón de que algunas personas se acaben suicidando. Al final, el sentimiento de estar fuera del colectivo se apodera de ellos.
¿Qué tipo de relación se produce entre acosador y víctima?
La víctima recibe una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles. En estos actos negativos podemos hablar de faltar el respeto al acosado, crear rumores malignos y comentarios vejatorios, falsedades, calumnias, ninguneo cotidiano. El acosado debe estar en un sitio lo más incómodo posible, invisible del público, aislado de los compañeros y haciendo tareas inútiles o lo más rutinarias y repetitivas posible, para que el sentimiento de fracaso se vaya apoderando de él. Al mismo tiempo, se crea un estado de opinión de que "es un personaje conflictivo", que "no se comunica" o "no participa", que "no se integra", etc.
La incapacidad de empatizar del acosador, su carácter narcisista y envidioso, le hace ver a la otra persona como un objeto al que manipular, destruir y quitar de en medio lo antes posible. El acosador construye un orden social subjetivo en función de sus propios valores, objetivos y experiencias. Eso significa que percibe las cosas de manera diferente a como las perciben los demás. El acosador disfruta con la posición de superioridad.
La principal cualidad de la víctima es que el agresor la vea como una amenaza. A todos nos puede llegar una situación de mobbing si alguien nos ve como una amenaza para él o su puesto. Creemos que, por defecto, la víctima tiene que tener una personalidad frágil o débil, y no creo que sea así: depende más de cómo hagas sentirse al acosador que de cómo seas tú. Lo que es cierto es que los acosadores se crecen con los débiles. Las víctimas son personas que, ante los ojos de su verdugo, se aparecen como envidiables. Se establece, por tanto, una relación de envidia entre acosador y víctima. El acosador envidia algo de la víctima; su carácter narcisista y su falta de empatía hacen que ejecute acciones realmente crueles.
¿Qué tipo de medidas legales tomarías dentro de una empresa?
Promovería leyes de igualdad por razones de raza, étnicas o de sexo. Castigaría legalmente cualquier conducta de este tipo, con el despido automático del acosador. En muchas empresas no quieren pagar despidos del personal y estas situaciones muchas veces acaban en mobbing. Promovería que en mi empresa se pagaran los despidos completos cuando hay alguien que no encaja, antes de entrar en situaciones de mobbing que a la larga son más costosas para todas las partes. Por ahorrarte unos euros, entrar en situaciones de mobbing me parece una estupidez.