La verdad que, como marca, puedes pasar de estar en el cielo al infierno en segundos. De estar valorado a despreciado. Hay que hacer bien las cosas todos los días para que la marca no se deprecie y, aun así, corres el riesgo de que esto se produzca.
El siguiente gráfico muestra lo fácil que es pasar del infierno al cielo. Solo hay unos escalones... :)
