Últimamente no he estado solo en Limerick: he tenido varias visitas de gente de España que la verdad me han venido bien. Da gusto tener en casa a gente a la que echas de menos.
Días con Juan y Javier
Primero fueron Juan y Javier los que vinieron a visitarme. Javier se fue pronto, solo estuvo 48 horas, que aprovechamos al máximo. Juan y yo estuvimos en varios sitios de Irlanda, fuimos a las carreras de perros y, cómo no, hablamos de V7.
De las cosas que más me gustan de V7 están la multivista y las acciones; la verdad es que la abstracción que tienen lleva el código en C al programador. V7 será más abstracta que 6.x y, con ello, más potente. A Juan le vi contento, motivado, y a mí estar con él me puso al 100%, ya que siempre te transmite de una manera única.
La versión está más madura de lo que nos imaginábamos, ya que yo estoy programando y cada vez tengo menos incidencias; pero esa es la forma de diseñar de Juan.
El encuentro con Haoming
Cuando Juan conoció a Haoming, se produjo una explosión: Haoming quedó impresionado, y a Juan le encantó estar con Haoming. Yo hacía de traductor improvisado. Se habló de algoritmos, pero sobre todo de ¿cómo? hacer las cosas.
Juan, en los últimos 30 años, ha desarrollado una metodología de desarrollo impresionante, y a los resultados me remito.

Como se ve, Juan y Haoming estaban contentos, y todavía no nos habíamos tomado ninguna pinta :).
Haoming, el último día, nos llevó a un restaurante chino impresionante que tanto a Juan como a mí nos encantó. Sin duda, toda una experiencia compartir 5 días con Juan, tratando de evitar los ordenadores por ambas partes, ya que queríamos sobre todo charlar. Y así fue. Gracias, Juan y Javier, fue todo un placer.
Jornadas de RRHH con Joaquín y Lola
Cuando se marcharon Juan y Javier, vinieron Lola y Joaquín, dos de las personas con las que más horas trabajo al día de hoy. El contacto personal sin Skype de por medio se agradece, y compartimos buenos momentos, entre ellos la victoria del Munster en la Copa de Europa.
Llevo años trabajando con Joaquín y Lola, y este año la relación se ha limitado a email, Skype y teléfono. Chicos, os echaba de menos, y vuestra visita me cargó las pilas. Trabajamos mucho en la estrategia retributiva de los próximos años, algo que me preocupa y que considero base de la compañía. Fueron 4 días para hablar de RRHH, se me pasaron como volando...

El último día les llevé a cenar al restaurante que había conocido por Haoming, y comimos como chinos...

Gracias, chicos, al final no comisteis tan mal como pensabais :).