
Estos días estuve liado y, como no, el que lo paga es el blog. Cada día que pasa veo más similitud entre mantener un blog y los gimnasios.
Las reglas del esfuerzo constante
- Empiezas con muchas ganas.
- Cuando tienes un ritmo diario, no te cuesta seguirlo.
- Cuando lo haces, te sientes bien contigo mismo.
- En cuanto lo dejas un día, te cuesta volver.
- Siempre encuentras una disculpa para hacer otras cosas.
- Cada día que lo dejes, más te cuesta retomar la costumbre.
- La Red está plagada de blogs que no se mantienen y de gimnasios con socios que no van.
Pos nada, habrá que cuidar los efectos gimnasio.