
De que Microsoft va a seguir insistiendo en que le aprueben el formato OOXML no hay duda. De momento, la primera resolución ha sido negativa, pero en marzo de 2008 será la votación final, y Microsoft sigue insistiendo en que lo quiere conseguir, como indica en su nota de prensa oficial.
Todos debemos darnos cuenta de lo que supondría que una empresa privada, con el monopolio que tiene Microsoft en software, consiga imponer al mercado mundial su propio formato de intercambio de información.
Puede ser un golpe muy duro para el mercado del software si Microsoft logra esto. Parece que, de momento, la coherencia se impone y que la primera votación ha sido negativa, pero debemos estar atentos… Por otra parte, de volver a perder la votación en marzo, el golpe para Microsoft puede ser de escándalo, ya que le obligaría a dar un giro muy importante en la estructura de información de Office (un golpe duro).
En ambos casos, este asunto será importante para el desarrollo de la informática en la próxima década, y sobre todo para el avance de otros sistemas de software alternativos, en especial los de software libre. Si queremos estándares libres, abiertos y que permitan la libre competencia, el estándar de Microsoft no debe seguir adelante.